¿Funcionan realmente los productos para la caída del cabello?

Uno de los problemas, y tal vez más antiguos, del ser humano, principalmente del género masculino, es la caída del cabello. Es un problema que nos acompaña desde siempre. Pero tal vez un problema aún mayor que el de la caída del cabellos, es saber si realmente la inmensa cantidad de productos que se ofrecen en el mercado realamente sirven para combatir este problema.

Un estudio realizado por el Centro de Tecnología Capilar y supervisado por la Universidad Católica San Antonio de Murcia puede que venga a darnos una respuesta en este sentido.

Según el sitio web Muy Interesante:

“el crecimiento y caída del cabello se divide en tres fases diferenciadas: la fase anágena, la catágena y la telógena. En la primera se produce el crecimiento del folículo piloso, produciéndose la división constante de las células en la matriz. En la siguiente fase, la catágena, se detiene la división celular que da lugar al crecimiento del cabello al mismo tiempo que se estrangula el bulbo. Finalmente en la fase telógena, que dura unos tres meses, el cabello muerto permanece en el folículo hasta que el nuevo cabello en crecimiento lo desplaza, produciéndose la caída del cabello. Así pues, en una cabeza sin problemas capilares alrededor del 85% de los cabellos está en fase de crecimiento, el 13% en fase de caída y el 2% en reposo. Los problemas capilares pueden proceder de diversas causas, como el uso de compuestos agresivos para el cabello, factores hereditarios e incluso carencias nutricionales”.

El conocimiento de lo relatado anteriormente es básico para poder determinar el punto exacto en que la “enfermedad” se encuentra y saber la opción necesaria para combatir la etapa en cuestión.

Milagro Para El CabelloPara la investigación realizada por el Centro, se contó con más de 60 voluntarios con edades comprendidas entre los 18 y 60 años, que por supuesto tenían problemas capilares. Dichos participantes fueron divididos en tres grupos siendo que al primer grupo se les suministró un medicamento, al segundo un placebo y al tercero otro medicamento. Fueron tomadas fotografías con el uso de micro cámaras, se analizaron los bulbos de los cabellos de los participantes, la densidad capilar, etc.

Los resultados fueron como mínimo interesantes. Se obtuvo una mejoría capilar en los participantes del primer grupo de 88.36 por ciento, que al combinarlo con un segundo medicamento aumentó a 92.46 por ciento.

Ahora bien, el problema básico que encontramos es sobre la decisión sobre cual producto utilizar, pero por lo menos ahora, después de este estudio, podemos considerar que SÍ es posible combatir este problema utilizando el producto adecuado. Saber cuál es el producto adecuado, es que puede pasar a ser otro problema.

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